
Nikolái Gógol
Nikolái Vasílievich Gógol (1809-1852), escritor ucraniano en lengua rusa y figura fundamental del siglo XIX, es considerado el iniciador de la narrativa realista que influiría posteriormente en maestros como Tolstói y Dostoievski. Proveniente de la baja nobleza rural, se trasladó en 1828 a San Petersburgo, donde trabó amistad con Pushkin y, tras un breve periodo como docente, alcanzó el éxito con Veladas en el caserío de Dikanka, lo que le permitió dedicarse plenamente a la literatura y evolucionar hacia el realismo crítico con obras como Mírgorod (que incluye «Taras Bulba») y Arabescos. La publicación en 1836 de la sátira «El inspector» provocó su salida del país hacia Roma, ciudad donde escribió el influyente relato «El abrigo» y su obra cumbre, Almas muertas, una sarcástica visión de la Rusia feudal; sin embargo, sus últimos años estuvieron marcados por una profunda crisis espiritual y un misticismo religioso que lo llevó a peregrinar a Jerusalén y, finalmente, al borde de la locura, a quemar la segunda parte de Almas muertas poco antes de morir.

