Opinión
Por Brenda Molina T.
https://www.opinion.com.bo/articulo/cultura/comienzo-paraiso-literatura-paz-soldan-vuelve-mirar-naturaleza/20260108000011986626.html
“El comienzo del paraíso”: la literatura de Paz Soldán vuelve a mirar la naturaleza
¿Cómo nos relacionamos con la naturaleza?, ¿Somos protagonistas o la mera parte de un todo? Edmundo Paz Soldán nos acerca un poco a lo que podría ser la respuesta a estas preguntas, a través de nueve cuentos en “El comienzo del paraíso”.
La literatura boliviana vuelve a encontrarse con la naturaleza, esta vez de la mano de uno de los escritores más importantes del último tiempo y uno de sus narradores más influyentes, Edmundo Paz Soldán, que llega al país para presentar “El comienzo del paraíso”, su nuevo libro de cuentos, en Cochabamba hoy, jueves.
Este es también el retorno de una obra que dialoga con las transformaciones del mundo, con la memoria personal y, sobre todo, con la relación cada vez más conflictiva entre el ser humano y la naturaleza.
En “El comienzo del paraíso”, Paz Soldán desplaza el foco tradicional de la narrativa, centrado casi exclusivamente en el drama humano, hacia un territorio más amplio y perturbador… un mundo en el que animales, plantas, paisajes y ecosistemas dejan de ser ‘telón de fondo’ para convertirse en sujetos de la narración.
El resultado es un libro que interpela al lector desde una pregunta urgente, ¿cómo contamos historias en tiempos de crisis ambiental?
NATURALEZA PROTAGONISTA, NO SOLO PAISAJE
El nuevo libro de cuentos de Paz Soldán no surgió como un proyecto programático, sino como un proceso lento, casi orgánico.
Durante años de docencia universitaria, en la Universidad Cornell – Nueva York, el autor advirtió el creciente interés de sus estudiantes por los temas ambientales en la literatura latinoamericana. Esa inquietud académica derivó en una exploración personal por investigar textos, genealogías y tradiciones narrativas donde el territorio, la explotación de recursos y la naturaleza ocupaban un lugar central. Desde la literatura de las minas hasta los relatos sobre sequías, petróleo o selva, el escritor empezó a reconocer una constelación de historias que siempre habían estado allí, aunque subordinadas a la experiencia humana.
Ese desplazamiento es el punto de partida de “El comienzo del paraíso”.
Paz Soldán asume que gran parte de la crisis ecológica contemporánea se debe a una mirada solipsista que sostiene la idea del ser humano como centro absoluto, la naturaleza como objeto de uso, extracción o contemplación. Frente a ello, el libro propone el desafío técnico y ético de narrar historias en las que lo humano se descentre, sin desaparecer, para convivir con otras formas de vida.
NUEVE CUENTOS
“El comienzo del paraíso” está compuesto por nueve cuentos escritos a lo largo de los últimos años. No se trata de una simple reunión de textos dispersos. Paz Soldán concibe el libro como una unidad en la que los relatos son autónomos, pero también dialogan entre sí, construyendo una atmósfera común y un arco narrativo que puede leerse como una historia de principio a fin.
El autor evitó conscientemente el tono apocalíptico. Si bien los cuentos se sitúan en contextos de crisis, mutación y transformación (momentos en los que una forma de entender el mundo se acaba y otra comienza), el libro no se regodea en la destrucción. Hay finales, pero también nacimientos; pérdidas, pero también adaptaciones. Algunas especies desaparecen, otras se transforman para sobrevivir. La literatura, en ese sentido, se convierte en un espacio para pensar el cambio.
Formalmente, los relatos se mueven entre lo realista y lo especulativo. Muchos parten de hechos concretos como noticias, eventos históricos, situaciones reconocibles, y, poco a poco, se deslizan hacia el horror, la ciencia ficción o la fantasía. Esa deriva no es gratuita, ya que para Paz Soldán los géneros especulativos ofrecen herramientas más potentes para narrar las dislocaciones del presente.
VIDA PROPIA Y NARRACIÓN
Aunque “El comienzo del paraíso” no es un libro autobiográfico, varias de sus historias dialogan con experiencias vividas o presenciadas por el autor. Un ejemplo clave es el cuento “La madre”, inspirado en la expansión del discurso antivacunas en Estados Unidos tras la pandemia. Lejos de limitarse al COVID-19, el relato anticipa un escenario más amplio de fanatismo y negación científica, reflejando una preocupación que Paz Soldán experimentó de manera directa al recibir mensajes y correos cargados de desinformación.
Otro cuento, vinculado a los incendios en el norte de California, conecta desastres ambientales contemporáneos con episodios históricos y figuras del pasado. Allí aparece la figura de Villamil de Rada, filósofo, lingüista, antropólogo y políglota boliviano del siglo XIX, como un puente inesperado entre territorios y épocas. La historia se convierte, además, en una meditación sobre el duelo, no solo por las vidas humanas perdidas, sino también por los animales, los árboles y los ecosistemas destruidos.
Paz Soldán no se “ve” directamente en un personaje específico, pero reconoce afinidades éticas y filosóficas. En particular, menciona a un monje que escucha y acompaña el dolor ajeno tras una catástrofe natural. Este personaje, que se convierte en una suerte de exorcista del trauma colectivo, encarna una forma de estar en el mundo que el autor siente cercana, una ética del cuidado, de la escucha y del reconocimiento del sufrimiento compartido entre humanos y no humanos.
METÓDICO
Lejos del mito del escritor arrebatado por la inspiración, Paz Soldán se define como un autor metódico. Su proceso creativo suele comenzar con una noticia, un hecho cotidiano o imagen perturbadora, como la aparición de una tortuga matamata fuera de su hábitat natural, que despierta una serie de asociaciones literarias y preguntas. Luego viene la investigación que implica una lectura científica, datos sobre especies, contextos históricos. Solo después aparece la escritura, atravesada por elementos de la ficción especulativa que permiten dar forma literaria a esas inquietudes.
Este método implica tiempo, ‘maceración’, paciencia. A veces, las historias tardan meses o años en encontrar su forma definitiva. Para el autor, escribir no es tanto producir como dejar que las ideas se fertilicen antes de sentarse frente a la página.
EDMUNDO
Cuando no escribe ni está en las aulas universitarias, Paz Soldán lee de manera compulsiva. Combina clásicos, contemporáneos y manuscritos inéditos que llegan a su entorno editorial.
Además, vive en un pequeño pueblo del estado de Nueva York, rodeado de naturaleza, donde caminar por senderos se ha convertido en un ritual cotidiano junto a su esposa. Esa práctica, descubierta durante la pandemia, funciona como una forma de meditación en movimiento y ha influido profundamente en su manera de pensar y escribir.
PARA JÓVENE ESCRITORES
Paz Soldán mantiene un fuerte vínculo con Bolivia a través del trabajo cultural. Además, su participación en la Editorial Dum Dum y su relación estrecha con la Editorial Nuevo Milenio le permite reflexionar constantemente sobre cómo fortalecer el ecosistema del libro en el país y la región. Para él, el problema central es la precariedad, ya que escritores y artistas suelen estar demasiado solos. Propone pensar en modelos mixtos de apoyo, tanto estatales como privados, que permitan acompañar procesos creativos a mediano y largo plazo, incluyendo becas y residencias para jóvenes talentos.
A quienes se preguntan si escribir es difícil, Paz Soldán responde con una paradoja… escribir no lo es; reescribir, sí. Todos escriben, pero pocos tienen la paciencia y la persistencia necesarias para revisar, corregir y mejorar un texto. En una época dominada por la fragmentación y la distracción, el mayor desafío es sostener la concentración, robarle tiempo al tiempo y cultivar la disciplina. Leer y reescribir, insiste, son las claves.
Con “El comienzo del paraíso”, Edmundo Paz Soldán no solo regresa a Bolivia, vuelve a interpelar a sus lectores desde una literatura que mira de frente al presente y se atreve a imaginar otras formas de convivencia en un mundo en transformación.








