Diario de Pontevedra
Por Ramón Rozas.
FUENTE: https://www.diariodepontevedra.es/blog/ramon-rozas-ramonismo/secundarios-o-no/202605110831221447587.amp.html
Secundarios, o no
Sofía Balbuena se integra con Personaje secundario en la extraordinaria nómina de ganadores del Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve que convoca la editorial Páginas de Espuma, sumándose a nombres como los de Marcos Giralt Torrente, Samanta Schweblin, Guadalupe Nettel o Magalí Etchebarne, por citar algunos de ellos y que nos dan una perfecta impresión de la importancia de esta convocatoria y de que los libros ganadores son textos que hay que seguir muy de cerca.
Esta semana ha sido la de la publicación del libro ganador de su última edición, Personaje secundario con el que la argentina Sofía Balbuena nos ofrece cinco magníficos relatos, cinco aproximaciones a lo que supone el ser humano, de manera destacada a la mujer, en los contextos sociales en los que nos movemos actualmente, y que le permiten a la escritora observar y analizar los movimientos de esos personajes que, a través de sus interacciones, de sus hábitos y respuestas ante las derivas de la vida, crean diferentes tensiones entre ellos y de ellos con su entorno, que maneja de manera lúcida Sofía Balbuena con las dosis precisas de humor para aliviar esa agitación, para tomar la distancia necesaria para que esa observación no caiga en la rabia o la frustración a la que tan habitualmente parece someternos nuestra realidad, cada vez más confusa e inhóspita para las personas.
Parejas, amigos, jefes, personas emigradas son los verdaderos protagonistas de estos cuentos que, a la hora de ser calificados como de corte secundario, su comportamiento les lleva a ser el personaje protagonista de la narración de la que forma parte. Hablamos, principalmente, de mujeres, que aquí evidencian muchos de sus comportamientos y actitudes tantas veces despreciados como parte del relato literario que acostumbra a fijar la atención en las conductas masculinas, siendo las posiciones de la mujer secundarias frente a las de ellos. Sofía Balbuena sitúa a la mujer en el centro de cada texto, en sus miedos como madres, en la relación matrimonial, en el deseo por un hombre condicionado por la posiblidad de ser de su misma familia, el goce del sexo con otra mujer, la turbación de establecerse en un ámbito urbano que no es el suyo, o en la complicidad con un grupo de amigas ante las que no paran de surgir preguntas e inseguridades.
Mujeres que desde su rico universo interior se enfrentan a una realidad no siempre amable con ellas, pero sobre todo lo hacen frente a esa mirada masculina que se proyecta sobre ellas desde diferentes intenciones y de una manera constante. Miradas que cohíben, miradas que frustran, miradas que condicionan, miradas que turban, miradas repletas de violencia, en definitiva, miradas que nosotros nunca valoramos pero que ellas reciben como una suerte de agresión. Esa vida interior, ese contexto íntimo, tiene, a través del cuerpo, una manera de situarse frente a los demás. Un cuerpo que se relaciona con otros u otras desde la consolidación de una personalidad, pero también desde la complicidad del deseo, de ese magma interior que no entiende de géneros sino de sentimientos, de afinidades, de un contacto que puede estar cargado de emociones, incluso sobre una moto y entre ‘primos’.
Cualquiera de estos cinco relatos nos ofrece una perspectiva muy interesante sobre esa proyección de lo femenino en la sociedad. Y como también esa proyección tiene mucho que ver con los procesos migratorios que definen en gran parte nuestro presente. Estamos ante protagonistas en tránsito, establecidos en una ciudad que no es la suya pero que les lleva a estar siempre pendientes de lo que quedó al otro lado. Una corriente emocional que se mantiene desde el lenguaje, lleno de palabras procedentes del ámbito argentino y que colma de sonoridad todas estas páginas, salpicadas, en no pocas ocasiones, por un humor que está perfectamente integrado en la narración, que no distrae ni fractura, sino que suaviza y desde esa sonrisa que provoca, suma a sus personajes una humanidad que incide en el protagonismo de todos ellos, pese a que Sofía Balbuena haya querido hacerlos pasar por secundarios, pero cuyo latido interior, cuya personalidad única y decidida, los vuelve a todos ellos en protagonistas.








