El Diario Montañés
Por Javier Menéndez Llamazares.
FUENTE: https://www.eldiariomontanes.es/culturas/sotileza/apariencias-ocultan-20260227213006-nt.html
Lo que las apariencias ocultan
En su debut en la distancia corta, el gallego Miguel Garrido de Vega serpentea entre lo onírico y el hiperrealismo
Imaginemos el reencuentro de dos viejas amigas. Dos amigas que ya no lo son tanto, por esas cosas que rompen las amistades, y que en el fondo tampoco eran tan importantes. O, al menos, no tanto como para seguir dándose la espalda, de manera que Anita y Laura deciden darse otra oportunidad años después. Una reconciliación que se escenifica con una barbacoa y un par de actores invitados, el marido de una y el prometido de otra, que no deberían ser más que meros secundarios. Claro que nosotros, como lectores, estamos en la cabeza de Carlos, el marido de Laura, casi como si estuviéramos en la de John Malkovich. Y aunque todo transcurra dentro de lo esperable, con un prometido que se llama José Antonio y culpa de todos los males al gobierno ‘comunista’ que padecemos, la tormenta está a punto de estallar. Y es que ni los años de distancia y silencio entre las dos amigas, ni tampoco el reiki o las terapias alternativas han servido para restañar heridas, sino para acumular rencor, como si fuera un tumor que crecía en su interior, dispuesto a salir en el momento menos oportuno. Por ejemplo, esa tempestuosa barbacoa, que de pronto interrumpirá un ser monstruoso que se cuela en el jardín.
Así arranca ‘Nicotina’, uno de los relatos de ‘La noche líquida’, el primer libro de cuentos de Miguel Garrido de Vega (O Barco de Valdeorras, 1989). Un autor no tan novel como podría parecer, pues ya dio a la imprenta una novela en 2017, ‘Meiga-11o’, y lleva más de una década publicando sus cuentos en diversas revistas y antologías, digitales y en papel, aparte de ejercer la crítica, que también puede ser una forma muy refinada de creación literaria. Son en total nueve relatos en los que transita del hiperrealismo a lo fantástico, entre el horror y lo onírico, pero siempre con un pie en esa ‘modernidad líquida’ a la que se refiriera Bauman para caracterizar nuestro tiempo, tan cambiante.
Hay además un juego soterrado de referencias culturales y homenajes, en un espectro tan amplio que en un puñado de páginas puede llevarte desde la escena de Thurman y Travolta en ‘Pulp fiction’ hasta la ‘Cabeza borradora’ de Lynch, pasando por un guiño más bien soterrado a Millás: «Grande, tonto y muerto», tal vez invitando a que el lector complete el puzzle de este debut a la vez delicado y brutal. No se lo pierdan.








