El Norte de Castilla
Por Victoria M. Niño
FUENTE: https://www.elnortedecastilla.es/culturas/libros/relacionamos-mediante-violencia-evidente-guante-blanco-ahi-20260610074541-nt.html
«Nos relacionamos mediante la violencia, evidente o de guante blanco pero ahí está»
El narrador gallego presenta este jueves ‘La noche líquida’, su primer libro de relatos, en Oletvm
Es escritor de cuentos aunque se le ha conocido primero como novelista por ser finalista del Premio Nadal 2025. Miguel Garrido de Vega (O Barco de Valdeorras, 1989) presenta su primer libro de relatos este jueves en Oletvm (19:00 h.). ‘La noche líquida’ (Páginas de Espuma) reúne a una serie de personajes que ven «cómo se les escurre la vida mientras la intentan recoger en sus manos».
«En todos los relatos aparece al noche como símbolo de lo oculto, lo soterrado, las cosas que no queremos enseñar y salen a la luz contra nuestra voluntad. Por otro lado, lo líquido tiene la inevitabilidad de lo que se cuela, se escapa, está siempre fluyendo», explica Garrido sobre el título de esta colección de cuentos escritos hace siete años. «Los he ido puliendo. Desde el comienzo los pensé como un conjunto de historias en torno a la violencia y el trauma». Garrido, abogado de profesión, estudió Derecho en la Universidad de Valladolid, donde tiene familia.
Sobre su interés por la violencia, en unos cuentos cuya expresión es sutil, le viene de antiguo. «Me llamó la atención, para mal, desde siempre. Te das cuenta de que el trauma es uno de los motores de la vida, lo constatas en las cosas más pequeñas. Como padre de un niño pequeño te ves abocado a ejercer cierta violencia, a retirar o prohibir, a ordenar contra sus deseos o su estado natural. Es la constatación de una realidad de los seres vivos, nos relacionamos con otros mediante la violencia. El Estado tiene el monopolio, discierne en qué circunstancias la podemos ejercer con permisividad. Otras violencias no son tan evidentes, hay violencia de guante de seda. En mi libro no hay lucha pero se ve cómo va infiltrándose en las relaciones, en nuestra concepción de la vida y en la concepción de los demás».
Sus protagonistas son observadores perplejos de su destino. «En psicología se habla de respuestas ante el trauma: la congelación, la huida o el ataque. Son instintos, aunque los entrenes no las puedes contener. Hay personajes viendo desde fuera lo que ocurre, otros huyen, algunos responden con violencia ante lo que les toca o se buscan».
‘Los que corren en la oscuridad’ abre el volumen y el lector sigue a ese corredor en una urbanización fantasma. Puede que lo tenga todo, puede que lo pierda todo. «Hay mucho movimiento en el libro, se corre, se baila, se viaja, solo en el último cuento ‘Muertos y fantasmas’ no se mueven. Es la antítesis del primero, es de día, el protagonista está obligado a la quietud».
En medio, un cuento en el que una gran rata desbarata la barbacoa de cuatro amigos, aunque solo uno de ellos se percata de la extrañeza. «’Nicotina’ es el relato de humor. Ese ser animal juega un papel metafórico. Representa las convenciones sociales, las jerarquías ridículas en la amistad y la familia. Aunque las dos parejas intentan mantener el orden y la apariencia, todo acaba saltando y las consecuencias se hacen ver».
‘Cherry pie’ trasluce la querencia de Garrido por la ciencia ficción, por la fantasía. «Soy menos de la idea clásica de Asimov y más próximo a Philip K. Dick, Bradbury y Ursula K. Le Guin. En ‘Cherry pie’ se apunta una distopía, una forma de reproducción que podría darse en el futuro, aunque a mí no me gustaría. Ya desde el ciberpunk se apuntaban circunstancias que son realidad como estar controlados por una placa, poder conversar con alguien en Japón sin conocer el idioma, colgar fotos en redes sociales, eso ya es presente. La ciencia ficción tiene pulsión de actualidad».
Aunque está con una novela, el cuento es su género de fondo. «No creo que el relato sea el prólogo a la novela, es un género independiente que se defiende solo. Debiera ser la herramienta principal de cualquier narrador porque te permite explorar de forma rápida, concisa y centrada. La novela te deja ir por las ramas, que tiene su encanto, pero el relato me tiene una pegada más rápida y más potencial para transmitir ideas. Se me han quedado grabadas las ideas de cuentos más fácilmente que muchas novelas. Otra ventaja del relato es que el compromiso como escritor es menor y drenante, no implica la dedicación de una novela que te obliga a estar metido en la misma historia dos o tres años y consume muchas energías. El relato tiene ventajas para quien lo lee y para quien lo escribe». Una novela y un poemario experimental ocupan sus días ahora pero «espero escribir relatos toda mi vida. El libro de cuentos es un cofre de sorpresas».









