Pérgola, Diario Bilbao
Álex Oviedo entrevistó a Natalia García Freire durante su estancia en Bilbao para el suplemento Pérgola del periódico Bilbao.
FUENTE: https://www.bilbao.eus/periodicobilbao/202503/html5forpc.html?page=0
??La escritora ecuatoriana Natalia Carria Freiré define La máquina de hacer pájaros como «el juego de no querer llevar la realidad a la ficción no la ficción a la fantasía, la verdad de la imaginación a la realidad. Cuando leo me interesa que el escritor me descoloque, de ahí que quinera en estos relatos abrir tentaciones en la mente del lector, que de repente apareciera un objeto o un animal que sucede en la imaginación. Me gusta traspasar la realidad a través del lenguaje». Y es que los once relatos que componen su último libro publicado por Paginas de Espuma tienen un punto de surrealismo que obligan a su relectura, a participar en este juego.
-Hay en ellos referencias a la escritura, a interpelar al lector.
-Tenía muchas ganas de alejarme un poco, de poner a es» persona que e» consciente que está escribiendo corno un personaje mis para pensar, justamente en esos mecanismo» internos: ¿que es escribtir? ¿Es recordar, es imaginar, es inventar, es mezclado todo, es ir a un sitio que nadie más conoce y craer un secreto al papel/ Queria plantearme yo misma esos mecanismos y hacerme preguntas sobre la escritura.
-En el primer relato, Las lumbres, hay una escritora que inten a recordar para contar y lo que tiene es una gran confusión, que es un poco el proceso mismo de la escritura. Y el propio proccso se va juntando con el de otros escritores: David Foster Wallace. Anne Sexton.Sylvia Plath…
-Hay. de hecho, mucha» referendas al cine, a la literatura, a lo» pútros. presente» ya desde el titulo…
-Al principio aparecieron en loa relatos de manera natural, no como paisaje o una forma de indagar en la naturaleza sino corno visiones: un pipro de ori-gami. un corazón de zarapito… Y creo que hubo dos razónese la primera es que mi abuela tenia muchos pajaros en su casa-Tenia un tucin enorme, que no» parecía el animal mis hermoso y triste dd mundo. Queria mucho a mi abuela, sólo ella
lograba darle de comer. Pero no consigo explicar es» sensación: nos sentihuno» a verlo y nos provocaba ganas de llorar. F.ran animales que estaban fuera de lugar: un loro, un tucán, un papagayo, imigenes que se fueron conviniendo en esa mi-quina de hacer pipros. esas si-sienes que tienen una apariencia pero que te acaban llevando a otros sitios emocionales. Como ese corazón de zarapito que surge en un personaje, que sigue palpitando como un ente vivo. Y me interesaba, por otro lado, esa sensación de que el lenguaje es un poco así: te crea una materialidad o una idea, porque nombra el mundo y nuestra idea de él. pero también puede llevarte a sidos distintos.
-¿Los relatos se pensaron en el proceso de creación del libro?
-Los dos primeros que escribí compartían una eos» que tiene que ver con la corporalidad. Fue a partir de aqiri y de la presencia de los pájaros cuando pensé en un micromundo en el que los relatos se conectaran -hay personajes que aparecen en un relato y luego en otro- y que el modvó fuera, por un lado, lo corporal y. por otro, esa» visiones fuera de lugar. En este proccso escribí otro» relatos que no funcionaban en esa idea del micromundo. en ese mapa en el que trabapba.
-Hav bastante presencia de la familia. ¿Formaba parte también de ese mapa.’
-Totalmente. Todas las familias son complejas y me llevan siempre a hacerme preguntas porque son un magnifico material literario. En cualquier familia conviven 1o bello y lo monstruoso. la extrañeza y la cercanía. Y no no» damos cuenta de que a veces somos completos extraños.









