
Violet
Tres historias
Edición digital / Audiolibro
Violet
Violet recopila tres narraciones de Virginia Woolf en 1907 acerca de su íntima amiga de la juventud, Violet Dickinson. Virginia contaba entonces con 26 años y aún faltaban siete años para que publicara su primera novela. Nuestra edición incluye un prólogo de la traductora y experta en la obra Patricia Díaz Pereda e ilustraciones originales a color en papel couché de Andrea Reyes, y simula de un modo exquisito, casi de coleccionista, las ediciones británicas de principios del siglo XX.
En Violet encontramos algunas de las semillas temáticas feministas que florecieron en su madurez, tanto en ensayos como en novelas: la deficiente formación de las mujeres, la necesidad de una habitación propia (que aquí es un cottage propio), las limitaciones que la sociedad impone a la mujer, el deseo de las mujeres de ser ellas mismas, de experimentar, de no conformarse con el papel que una sociedad patriarcal espera de ellas.
Este texto también atestigua su interés en la conexión entre los géneros de la biografía y la novela, la tensión entre lo factual y lo ficcional, el papel del biógrafo ante el biografiado; siempre fue una ávida lectora de biografías (escribió que las buenas le proporcionaban más placer que una novela) y plasmó algunas de sus reflexiones en los ensayos La nueva biografía (1927) y El arte de la biografía (1939).
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- FLM: Andrea Reyes (Caseta 153 - Páginas de Espuma)31/05/2026 - 7:00 pm

Virginia Woolf (1882-1941) es una de las figuras más estimadas del modernismo en lengua inglesa y una figura precursora del movimiento feminista. Con tan solo veintidós años, la escritora de Bloomsbury comenzó a publicar sus primeros ensayos en el periódico Guardian, rescatando y prestigiando la historia de mujeres. Fue la frescura de su prosa y la originalidad de sus críticas literarias, lo que hizo que no tardase en escribir para otras gacetas a propósito de una infinidad de autores contemporáneos. En vista del aluvión de nuevas publicaciones de obras francesas, rusas, irlandesas y estadounidenses en el mundo editorial anglosajón, Woolf supo ver el momento fronterizo que vivía la literatura y aprovechó la ocasión para acometer una empresa ensayística en la que recuerda las bondades de su propia tradición literaria y celebra la llegada de obras extranjeras traducidas a los anaqueles de las librerías. Estas disquisiciones a propósito de la literatura la llevó a urdir novelas tan fundamentales como La señora Dalloway (1925), Al faro (1927) y Las olas (1937), y ensayos tan conocidos como Un cuarto propio (1929) y Tres guineas (1938).











