Un árbol de compañía
El resultado de una obra concebida a pachas por una escritora y un botánico no podía ser otro que un paseo por un bosque donde se entremezcian las letras con las ciencias, lo evidente con lo sugerido. El árbol impone su presencia como una realidad física e ins-piradora, algo que también existe, hunde sus raíces en la tierra y está muy lejos de las in-quietudes de una simple pareja de humanos.









