Queridos,
el incansable Emilio Ruiz Mateo, al que podemos leer ahora en El procesador de textos, también ha leído Siete casas vacías de Samanta Schweblin (Premio Ribera del Duero), y lo ha procesado en forma de reseña que dice, entre otras cosas, que habla de «la extrañeza de uno mismo. La realidad que construye Samanta Schweblin en este sensacional libro funciona del mismo modo«.
Os recomendamos leerla, aquí.
Abrazos,
Juan







