Diario del AtoAragón
FUENTE: https://www.diariodelaltoaragon.es/noticias/cultura/2026/09/11/manuel-vilas-escritor-este-libro-sale-mi-nombre-pero-es-un-autor-casi-difunto-2050949.html
“En este libro sale mi nombre, pero es un autor casi difunto”
El escritor barbastrense Manuel Vilas asegura que para construir sus historias se sirve de experiencias que ha vivido porque necesita conocerse y creerse lo que cuenta, y advierte de que no sabe “dónde va a haber una profunda libertad” si no es cuando uno escribe.
Vilas habló en el Ateneo de Santander de Islandia, su última novela, y de otras de sus obras como Zeta, cuya reedición, que rescata relatos publicados hace 25 años, ha salido esta semana a la venta.
Zeta, según informan desde la editorial Páginas de Espuma, “es una explosión pura y dura de literatura levantada sobre un misticismo sucio que busca conocer cuáles son nuestros males más profundos y qué somos como sociedad. Su escritura es mágica y, a la vez, sublime y terrible. Su universo gótico y existencial se encuentra lleno de símbolos, lleno de seres sobrenaturales, lleno de electrodomésticos que hablan”.
Se trata de “un libro disolvente, personal, inasumible, ácido y negro. Un Manuel Vilas rebelde, pleno de fantasía y de humor que nos interna en su primera literatura a través de un libro escrito por un Kafka triturado por el pop”, dicen desde la editorial de una obra con la que el autor altoaragonés recorrerá Madrid, Barcelona, Zaragoza, Bilbao, Sevilla, Valencia, Valladolid, Salamanca, Oviedo, La Coruña y Logroño.
En un coloquio con público, en el Ateneo de Santander, Vilas dijo de Zeta que cuando lo releyó para la reedición se encontró con un escritor que ya no se acordaba que había sido. “En este libro sale mi nombre en la portada, pero es un autor casi difunto”, comentó, antes de bromear diciendo que el autor de Zeta hace un cuarto de siglo era “superpunk” y “un Sex Pistols”, mientras que él ahora se considera “un Bob Dylan”.
Eso sí, al leer Zeta antes de reeditar “le encantó“. “Si lo que has escrito hace 25 años no te gusta en la actualidad, mejor no lo reedites”, consideró.
En esa charla con el público cántabro también habló de Islancia, asegurando que no se considera valiente por haber plasmado en ella su ruptura sentimental. Afirmó, asimismo, que cuando en las presentaciones del libro o en encuentros con lectores le preguntan o le comentan acerca de la valentía de haber contado un momento vital tan complicado, siempre piensa que qué habrá escrito porque en realidad se considera a sí mismo “bastante cobarde”.
Lo que cree es que cuando alguien escribe “no hay filtros ni control”, y que cuando uno plasma lo que piensa que es verdad no puede haber condicionantes. “Cuando uno está encerrado con su ordenador y no hay nadie más, ahí existe cierta valentía, porque puedes bajar el último escalón o entrar en el último refugio de tu alma y ver qué hay, y contarlo”, explicó Vilas.
Con todo, Vilas cree que la educación sentimental “ha evolucionado poco” y que “el amor sigue siendo el fundamento de todo”. “Todo ser humano tarde o temprano se da cuenta de que tiene que construir un nosotros de la naturaleza que sea”, destacó.
También opinó que “la exclusividad es una droga muy fuerte” y que se tiende a buscarla. “Es una latencia que llevamos dentro, aunque luego esa exclusividad se vaya al garete”, dijo Manuel Vilas.








